Chica sumisa con juguetes se deja empotrar por Jimmy
El sonido del látex al estirarse me puso duro antes de que ella siquiera entrara en la habitación. Mochi Mona, esa sumisa de culo redondo y tetas pequeñas, se arrodilló frente a mí con los ojos bajos, esperando órdenes. Le dije que se metiera el dildo mientras yo le agarraba ese culo firme, y lo hizo sin dudar, gimiendo como la perra obediente que es. Jimmy Michaels no perdió tiempo en hundirle la polla hasta las pelotas mientras Brian le mantenía la cabeza hundida en su verga, ahogándose con cada embestida. En más de 10 minutos de escena, la cambiamos de postura como si fuera un juguete: primero a cuatro patas, luego montándome como una yegua, siempre con ese juguete vibrando dentro de su coño mojado. Le ordené que se corriera sin tocarse, y lo hizo, temblando mientras le escupía en la cara. La próxima vez le traeré un arnés y la haré trabajar de verdad, como la puta sumisa que es.