Chubbydude se pajea en la cocina y se corre como un salvaje
La luz del sol entraba por la ventana de la cocina, iluminando el mármol frío donde Chubbydude se había recostado, con la polla palpitante y los dedos ya lubricados. Te voy a contar cómo, después de días de miradas robadas y esa tensión insoportable entre nosotros, terminé perdiendo el control. Sus gemidos llenaban el aire cuando me arrodillé frente a él, sintiendo cómo su verga tiesa golpeaba mis labios antes de meterla entera de golpe, hasta que mis labios tocaron su piel. Chubbydude gruñía mientras yo chupaba con fuerza, moviendo la cabeza de adelante atrás, sintiendo su prepucio hinchado en mi garganta. El sonido de sus caderas chocando contra mi cara era música, y cuando aceleró el ritmo, supe que estaba al borde. Entonces se agarró la polla con fuerza, bombeando como un animal, hasta que un chorro caliente me golpeó en la lengua. Tragué cada gota, sintiendo su leche espesa llenarme la boca, mientras el resto caía sobre mis tetas y el suelo de la cocina. Ahora, mientras me limpio los labios, solo pienso en lo salvaje que fue, en cómo su semilla me marcó como suya. ¿Te gustaría estar en su lugar, viéndome arrodillada y tragando hasta la última gota?