Teresa Jones te ordena chupársela y te llena la boca de leche
Esa tarde en la cocina, Teresa Jones te mira con esos ojos de puta dominante que exigen obediencia. Te agarra del pelo y te empuja hacia su coño mojado, obligándote a lamerle el clítoris hasta que gime como una perra en celo. Sientes cómo te aprieta la cabeza contra su culo mientras te ordena chupar más fuerte, y no puedes hacer nada más que obedecer. Cuando te levanta y te empuja contra la pared, te baja los pantalones de un tirón y te agarra la polla con esa mano experta que sabe exactamente cómo hacerte gemir. Te la chupa como si fuera un helado, mordisqueando el glande antes de tragártela entera de golpe. Te susurra al oído que quieres correrte en su boca, pero ella decide cuándo y cómo. Te hace arrodillarte otra vez y te obliga a mirarla mientras se masturba frente a ti, humillándote con cada gemido que escapa de sus labios. Cuando por fin te permite tocarla, te ordena meterle los dedos hasta que su coño chorreante te empapa la mano. Te empuja contra el lavabo y te monta como una amazona, cabalgándote con fuerza mientras te exige que no te corras hasta que ella lo diga. Sientes cómo su culo perfecto se aprieta alrededor de tu polla, y cuando por fin te da permiso, te corres en su boca abierta, llenándole la garganta con cada gota de leche caliente. Ella traga todo sin perderse ni una gota, mirándote con esa sonrisa de puta satisfecha que te hace saber quién manda aquí.