DavidPajas exige tragar su leche mientras susurra órdenes
"Trágatela entera sin hacer ruido o nos pillan" susurra DavidPajas con la voz ronca mientras se acaricia la polla gruesa frente al espejo. Él se inclina hacia adelante, los músculos del torso tensos, y escucha atentamente cualquier sonido de pasos en el pasillo. La puerta está solo entreabierta y cualquier vecino podría asomarse en cualquier momento. DavidPajas aprieta la base de su miembro y empieza a mover la mano con ritmo lento pero firme, describiendo en voz baja cómo quiere que la boca se abra y reciba todo. Sus gemidos quedan ahogados contra el antebrazo mientras acelera el movimiento, imaginando la lengua lamiendo cada vena hinchada. El riesgo hace que su polla palpita más fuerte y deja escapar gotas que usa para lubricar la palma. Él sigue hablando sucio, ordenando que se trague hasta la última gota sin derramar nada, todo mientras sus ojos revisan la rendija de la puerta. La excitación crece cuando cree oír un crujido lejano y reduce la velocidad un instante, conteniendo la respiración. Luego retoma con más fuerza, la mano subiendo y bajando sin pausa, los abdominales marcados contrayéndose con cada embestida contra su propio puño. El clímax se acerca rápido y DavidPajas aprieta los dientes para no gritar, derramando chorros espesos que imagina cayendo directo a una garganta sumisa. "Trágatela toda y no dejes ni una gota, puta" gruñe al final mientras el último chorro sale disparado.