Femboy sumiso follando con mi compañero de piso
El sonido de sus gemidos ahogados llena la habitación mientras lo empujas contra la pared, sintiendo cómo su cuerpo tembloroso se somete a tu toque. Tu compañero de piso, ese femboy sumiso que siempre te mira con ojos de cachorro, hoy es tuyo para hacer lo que quieras. Misterdoktor lo sabe y por eso te deja manosearlo, agarrando su culo pequeño pero firme mientras le susurras órdenes al oído. Le obligas a arrodillarse, y sin dudarlo, abre esa boquita pintada para chuparte la polla como la puta obediente que es. Sus labios se cierran alrededor de tu verga, moviendo la cabeza con ritmo mientras tú le agarras del pelo, controlando cada embestida. En más de doce minutos de escena, lo humillas, lo haces gemir y suplicar por más, hasta que por fin decides empotrarlo contra el colchón. Su culo apretado te recibe con un quejido, y tú no le das tregua, follándolo duro mientras le exiges que te diga lo puto que es. Cuando por fin te corres dentro de él, lo dejas temblando y mojado, sabiendo que la próxima vez será aún más intenso.