Plomero follando cliente en el baño con Fernando Devil
Fernando Devil, el plomero, llegó a arreglar el baño y terminamos follando como animales. Yo, temblando de miedo por si alguien nos escuchaba, me agaché frente al lavabo mientras él me abría las nalgas con sus manos callosas. El riesgo de que entrara mi marido en cualquier momento me hacía gemir más fuerte, aunque intentaba morderme el labio. Su polla gruesa y sin circuncidar entró de golpe, sin lubricante, y sentí cómo me estiraba el culo hasta el límite. Fernando Devil me empujó contra el espejo, sus pelotas golpeando mi culo mientras me decía al oído que me iba a correr adentro. El agua de la ducha corriendo apenas tapaba los sonidos húmedos de su verga entrando y saliendo de mi ano apretado. Me agarré a la mampara con las uñas, sintiendo cómo su semen caliente llenaba mi intestino. Después, con las piernas temblorosas, me limpié con una toalla que dejó manchas blancas en el suelo.