Escorpiont se masturba con su enorme polla peluda y dura
Deslizando los dedos por su torso velludo y marcado con tinta, Escorpiont empezó a provocarse a propósito enviándose fotos subidas de tono y rozándose el paquete por encima de la ropa durante toda la mañana hasta que ya no aguantó más. Sus manos bajaron hasta liberar esa polla gruesa que se endurecía como una roca, con el piercing brillando bajo la luz mientras acariciaba el glande hinchado y las bolas pesadas que colgaban llenas. Cada caricia lenta subía la temperatura, apretando el tronco velludo y tirando de la piel hacia abajo para exponer la cabeza sensible que empezaba a gotear. El vello alrededor de sus huevos le picaba con cada movimiento, intensificando la sensación mientras se masajeaba los testículos grandes y calientes con la palma abierta. Aceleró el ritmo en la mitad de la escena, jadeando fuerte al sentir cómo la presión subía desde las bolas hasta la punta perforada, retorciéndose en la silla para cambiar el ángulo y frotar el eje contra su propia palma callosa. Los tatuajes de sus brazos se tensaron cuando levantó las piernas para alcanzar mejor la base y jugó con el anillo que atravesaba el glande, tirando suavemente mientras la polla palpitaba entre sus dedos. En más de 10 minutos de escena el placer se volvió insoportable, obligándolo a apretar más fuerte y a gemir sin control al notar cómo las bolas se contraían listas para soltar todo. Al final solo podía pensar en cuánto deseaba que alguien más viera lo que él mismo se había hecho sentir.