Kesha Ortega se traga dos pollas a la vez y se llena de leche
¡'Métemelas las dos hasta que me ahogue!' gritó Kesha Ortega, y yo no me hice de rogar. Mi polla ya estaba dura como una roca, y la de Papi Rodríguez también, las dos listísimas para reventarle la boca a esta putita sumisa. Le agarré del pelo y le empujé la cabeza hacia adelante, metiéndole mi verga hasta las pelotas mientras Papi le empotraba la otra por el otro lado. Kesha gemía como una perra en celo, con los ojos llorosos y la saliva escurriendo por su barbilla, pero no se quejaba. Sabía que esto era lo que quería, que le humillaran, que la usaran como un simple agujero. Rauls Bud se acercó y le escupió en la cara, marcando su territorio antes de agarrarle las tetas y apretárselas con fuerza. Kesha jadeaba, con el coño mojado y chorreando, mientras las dos pollas le follaban la boca sin piedad. Yo podía sentir cómo su garganta se cerraba alrededor de mi verga, pero no me importaba. Quería correrme en su cara, ver cómo se tragaba cada gota de mi leche. En más de 14 minutos de escena, la hicimos gemir, llorar y suplicar por más, hasta que al final, con un gruñido, le exploté en la cara, cubriéndole los labios y la lengua de semen caliente. Kesha se quedó quieta, con la boca abierta, esperando a que le dieran permiso para tragarse todo lo que le habíamos dejado encima.