La hermanastra desi lo provoca hasta que él explota
El olor a sudor y perfume barato flotaba en el aire cuando Desi Angel entró en la habitación con un vestido ajustado que apenas cubría su coño mojado. Llevaba días jugando con él, mandándole fotos de su culo perfecto, rozándose contra su polla cada vez que pasaban cerca, y esa tarde, cuando lo vio mirándola con los ojos llenos de lujuria, supo que era el momento. Se dejó caer en el sofá, abrió las piernas y empezó a tocarse, gimiendo fuerte para que él no pudiera resistirse. Él se abalanzó sobre ella, arrancándole el vestido de un tirón, y hundió la cara entre sus muslos, chupando su clítoris con tanta fuerza que ella gritó. Desi Angel arqueó la espalda, agarrándole el pelo mientras él le metía dos dedos hasta el fondo, moviéndolos en círculos para hacerla enloquecer. Cuando ya no pudo más, lo empujó contra la pared y se arrodilló, tragándose su polla entera de golpe. Él le agarró la cabeza con ambas manos y empezó a embestirle la boca, sintiendo cómo su garganta se cerraba alrededor de su verga. Desi Angel lo miró con los ojos llenos de lágrimas, pero no se detuvo, sino que aceleró el ritmo hasta que él no pudo aguantar más y le llenó la boca de leche caliente. Sin perder tiempo, la levantó en brazos y la empotró contra la pared, clavándosela hasta que sus caderas chocaron con fuerza. Cada embestida era más profunda que la anterior, y cuando sintió que ella se corría, le dio una palmada en el culo y la giró para follársela por atrás, hundiéndose en su coño apretado hasta que los dos estallaron en un orgasmo brutal.