Ladrona latina de 18 años follada por el policía del centro comercial
—No te muevas, puta, o te detengo— gruñe el policía mientras la agarra del brazo. DaniClark, la ladronzuela de culo prieto, se muerde el labio al sentir cómo la polla dura del uniforme se clava contra su cadera. Ella no esperaba que la pillaran, y mucho menos que el agente la empotre contra la pared del almacén. El tipo le baja los jeans de un tirón, dejando al aire su coño mojado y el culo redondo que él no puede resistir. Sin perder tiempo, le mete dos dedos hasta hacerla gemir, mientras con la otra mano le aprieta una teta. La chica se arquea cuando siente cómo la verga gruesa le abre el coño de una estocada, llenándola hasta que las caderas chocan. Él la gira de golpe, la obliga a ponerse de cuatro y le escupe en el ano antes de empujarla contra su polla. DaniClark grita al sentir el dolor y el placer mezclados, pero el policía no se detiene: le agarra el pelo y la embiste más fuerte, haciendo que sus tetas reboten con cada embestida. De repente, él nota algo inesperado: la chica tiene un piercing en el clítoris, y cada roce lo vuelve loco. Acelera el ritmo, clavándosela hasta que ella no puede más y se corre en su polla, apretando los muslos. Él la voltea otra vez, la levanta en peso y la empala contra la pared, follándosela como si no hubiera mañana. DaniClark clava las uñas en su espalda, gimiendo sin control, mientras él le chupa los pezones y le mete los dedos en el culo. El policía gruñe, agarra su polla y la frota contra su coño abierto, pero antes de que pueda correrse, ella le baja los pantalones y se la mete en la boca, chupándola con desesperación. Él la empuja hacia abajo, haciéndola tragar hasta la garganta, y cuando ya no aguanta más, se corre en su cara, pintándole los labios con su leche espesa.