La nerd traviesa se moja viendo a su amiga follada en el baño
Estaba escondida tras la puerta del baño, mi polla ya dura como piedra, mientras mi mejor amiga se dejaba empotrar contra la pared por ese tipo que no paraba de gruñir. Llevábamos días mirándonos con esa tensión insoportable, roces "accidentales" en el pasillo, suspiros ahogados cuando creía que no la veía. Pero ahora, con el coño de mi amiga chorreando y sus gemidos rebotando en las baldosas, ya no aguanté más. Me acerqué sigiloso, le levanté la falda a mi nerd favorita y le metí los dedos hasta hacerla temblar. Ella se mordía el labio, sus ojos vidriosos de excitación mientras mi polla le abría el culo virgen de una estocada. La puse de rodillas, su boca tragándose mi leche espesa mientras el otro tipo le llenaba el coño de crema. En más de 13 minutos, la cambié de posiciones: la monté a horcajadas, la embestí de perrito, y hasta la hice tragar mi corrida caliente mientras su amiga seguía gimiendo a nuestro lado. Al terminar, la falda de mi nerd quedó hecha un ovillo en el suelo, con manchas de su propia humedad aún brillando en la tela.