Polla enorme rompe a la madrastra y su novio en un trío salvaje
Esa tarde en el sofá, mi polla ya estaba dura antes de que McKenzie Lee se arrodillara frente a mí. No esperaba que su boca caliente me tragara entero de golpe, con esos labios carnosos chupando hasta que me corrí en su garganta. Pero lo mejor vino después, cuando Ike Diezel apareció y vimos que su verga era aún más grande que la mía. La madrastra se mojó al vernos, gimiendo mientras nos turnábamos para empotrarla por detrás, sintiendo cómo su coño apretado nos ordeñaba. Descubrí que le encantaba que le arrancáramos el tanga y la folláramos al mismo tiempo, con sus tetas naturales rebotando contra mi pecho. Cada vez que la penetraba hasta las pelotas, ella gritaba pidiendo más, sorprendida por lo profundo que llegábamos. Al final, mientras nos corrimos en su boca y su culo, solo pensaba en lo puta que se sentía al tener dos pollas llenándola por completo.