Raven Right se deja revisar el coño por el guardia de seguridad
Raven Right te voy a contar cómo fue ese día que me pillaron robando en la tienda. Llevaba semanas mirando a Wrex Oliver, el guardia, con esos ojos que me quemaban la piel. Cada vez que pasaba por el detector, me temblaban las piernas, pero esa tarde no tuve suerte. Me agarró del brazo y me llevó a su oficina, donde el aire olía a sudor y a lujuria. 'Te voy a cachear bien, perra', me susurró al oído mientras sus manos grandes me apretaban los pechos. Me bajó los pantalones de un tirón y me obligó a abrir las piernas, metiendo sus dedos en mi coño mojado. '¿Ves cómo goteas?', me dijo mientras me empujaba contra la mesa. Me empotraron de espaldas, sintiendo su polla dura entrando hasta hacerme gemir. Cada embestida me acercaba más al orgasmo, con sus manos en mi culo apretado y sus dientes en mi cuello. Cuando me corrí, él siguió follándome como si no hubiera mañana, hasta que me llenó entera de su leche caliente. Ahora, cada vez que paso por esa tienda, pienso en cómo me dominó y me hace mojarme otra vez.