Angel Cakes se deja follar por su padrastro en la ducha
Me estaba enjabonando cuando noté que Jay Rock me miraba fijamente desde la puerta, con esa mirada de lobo que llevaba días lanzándome. El agua caliente resbalaba por mis tetas mientras me mordía el labio, sintiendo cómo mi coño se humedecía sin poder evitarlo. No aguanté más y me acerqué, dejando que sus manos ásperas me agarraran el culo con fuerza. Sus dedos gruesos se hundieron en mi carne mientras me empujaba contra los azulejos, y su polla dura ya estaba lista, rozándose contra mi vientre. Le susurré que me follara de una vez, que no podía más de tanta tensión acumulada. Sin perder tiempo, me dio la vuelta y me empotró contra la pared, clavándome su verga hasta que mis gemidos se mezclaban con el sonido del agua. Mis nalgas rebotaban contra su pelvis mientras él me agarraba del pelo, tirando hacia atrás para que mi boca quedara abierta y pudiera gemir más fuerte. Sentía cada centímetro de su polla entrando y saliendo de mi coño mojado, y cuando empezó a embestirme más rápido, supe que no aguantaría mucho. Sus dedos se clavaban en mis caderas mientras me penetraba con fuerza, y yo solo podía gritar su nombre entre jadeos. El agua seguía cayendo sobre nosotros, pero ya no importaba nada más que su polla dentro de mí, llenándome hasta que no pude más. Cuando sentí que se corría, mi cuerpo tembló con cada chorro caliente que me inundaba, y entonces todo se volvió blanco.