Madrastra mojada anal se traga mi polla en la ducha
"¿Crees que no sé lo que escondes bajo esa toalla?" me susurró la madrastra mientras el agua caliente resbalaba por sus tetas enormes y su culo redondo. Llevaba semanas provocándome, rozándose contra mí al pasar, mandándome fotos de su tanga mojado. Pero hoy, en la ducha, ya no pudo seguir fingiendo. La madrastra mojada anal que tanto me había tentado se arrodilló sin avisar y se tragó mi polla hasta la garganta, sus labios carnosos sellándose alrededor del tronco. Professoress, esa puta madura, sabía exactamente cómo hacerme gemir mientras sus manos masajeaban mis huevos. Cuando ya no aguanté más, la levanté y la empotré contra la pared, su culo gordo recibiendo cada embestida mientras el agua mezclaba el sudor con sus gritos. "Así te gusta, ¿verdad, madrastra?", le dije al oído mientras le abría el culo con mi polla, sintiendo cómo se apretaba alrededor de mí. Doce minutos de escena no fueron suficientes para saciarla, pero al menos la dejé temblando y con la leche corriéndole por las piernas. La próxima vez no habrá ducha que nos pare.