Masaje resbaladizo termina en trío caliente
La masajista no podía creer lo que veía cuando sus dos clientes le pidieron un servicio extra, y su coño se mojó al instante al sentir las manos de ambos hombres recorriendo su cuerpo. Primero le chuparon los pezones con fuerza mientras una polla enorme le rozaba el culo, luego la pusieron de rodillas para que les chupara las vergas a los dos a la vez, tragando saliva y gemidos mientras la saliva le escurría por la barbilla. Uno le metió la polla hasta la garganta mientras el otro le comía el coño desde atrás, lamiendo su clítoris hinchado y metiendo los dedos en su húmeda entrada. La puta no aguantó más y empezó a gemir como loca cuando la empotraron contra la mesa, sintiendo cómo las pollas entraban y salían de su cuerpo al mismo tiempo, sus tetas rebotando con cada embestida. El primero se corrió en su boca, llenándole la garganta de leche caliente, y el segundo le disparó toda su carga en la cara, manchándole los labios y las mejillas con su semen espeso. Al final, la masajista quedó exhausta, con el coño bien abierto y el cuerpo temblando de placer, sabiendo que ese masaje nunca lo olvidaría.