Mi esposa se rinde a dos pollas mientras yo miro, Didi Zerati la vuelve loca
Llevabas semanas notando cómo miraba a Didi Zerati y Klem Rover, cómo se mordía los labios cuando pasaban cerca. La tensión entre ustedes era insoportable, los roces 'accidentales' en la cocina, las miradas robadas en la ducha. Hasta que una noche, con un trago de más, me susurró al oído: 'Quiero que me folles mientras ellos me ven'. Te la llevaste de la mano, sintiendo cómo le temblaban las piernas. La recostaste en la cama, con las piernas abiertas, el coño ya mojado de anticipación. Primero fue Didi Zerati, metiéndosela hasta las pelotas mientras ella gemía tu nombre. Luego Klem Rover, embistiéndola con fuerza, haciendo que sus tetas rebotaran con cada golpe. En más de 30 minutos de escena, la escuchaste rogar, sentir cómo su cuerpo se tensaba antes de correrse, una y otra vez. Al final, mientras se derrumbaba sobre las sábanas, solo podía pensar en lo bien que se sintió romper todas las reglas.