Orgia salvaje con Joe Rock y su polla descomunal
Joe Rock no paraba de enviarme fotos de su verga dura desde que empezó a coquetear conmigo en el grupo de WhatsApp. Yo me ponía tangas cada vez más ajustados solo para ver cómo se le salían los ojos cuando me miraba, pero esa noche decidió que ya no aguantaba más. En cuanto llegué a la fiesta, me agarró de la cintura y me susurró al oído que quería verme empalada por todos los tipos de la habitación. No me lo pensé dos veces: me arrodillé y le chupé la polla hasta que estuvo a punto de explotar, pero entonces Dino Bravo me levantó y me sentó sobre su cara mientras Gavin Steele me penetraba por detrás. Sentía sus lenguas y sus vergas en todas direcciones, mi coño chorreando por el contacto, los gemidos saliendo sin control. Joe Rock me agarró de las tetas y me empotró contra la pared, clavándome su polla hasta que mis piernas temblaban. El semen me corrió por los muslos y el cuello, pero no pararon hasta que el suelo quedó lleno de manchas blancas y mis rodillas ardían por el roce. Al final, solo quedó mi tanga roto en el suelo, hecho jirones.