Profesora dominante humilla y folla a la sumisa en el suelo
Lleva días mirándola así, con esa sonrisa de depredadora que le hace temblar las rodillas. La profesora rubia y tetona se agacha hasta que sus pezones casi rozan la boca entreabierta de la sumisa, respirando fuerte contra su piel sudada. Los muslos de la chica están mojados desde que la obligó a arrodillarse y chupar sus botas, pero ahora la agarra del pelo para arrastrarla hacia su coño hinchado. La sumisa gime cuando siente la lengua gruesa de la dominante lamiendo desde el clítoris hasta el culo, con un dedo metido hasta que las falanges desaparecen. La profesora le ordena abrir las piernas más y más mientras le clava las uñas en los muslos, dejando marcas rojas que brillan bajo la luz. Cuando la sumisa ya está temblando, la dominante se sienta a horcajadas sobre su cara y le ordena chupar hasta que le duelen los labios, mientras ella misma se masturba con los dedos llenos de lubricante. El sonido de los gemidos ahogados se mezcla con el chasquido de la piel contra piel cuando la profesora se inclina hacia adelante, clavándole el dedo en el culo mientras la sumisa se corre sin poder aguantar más. En el suelo, entre las piernas abiertas, queda el vestido rasgado de la sumisa como único testigo de la humillación.