Tha Aggy chupa polla con su coño peludo en tanga, te la metes hasta el fondo
Te la pones de rodillas frente a ti, con ese chochito peludo asomando bajo el encaje negro de su tanga, y te mira con esos ojos de puta sumisa que pide permiso para empezar. La agarras del pelo, sintiendo cómo su boca caliente te envuelve la verga de una sola vez, tragando hasta que le tocas la garganta. Le ordenas que se levante y te la sientes sentada encima, rebotando sobre tu polla mientras gime como una perra en celo, su coño mojado chorreando por tus huevos. La empujas contra la pared, embistiéndola con fuerza mientras le susurras al oído que es tu puta y que solo existe para tu placer. Ella obedece, moviendo las caderas al ritmo que le marcas, suplicando que le dejes correrse. Pero no, hoy no te apiadas, y la haces gemir más fuerte hasta que su cuerpo tiembla de necesidad. Al final, cuando por fin la dejas explotar, solo piensa en lo bien que se siente ser tu juguete, en cómo cada orden la enciende más que cualquier caricia.