Bambola se deja llenar el culo de leche caliente
Estaba temblando de ganas desde que lo vi llegar con esa polla dura, y ya no aguanto más. Te voy a contar cómo Nick Ross me empotró contra la pared hasta que el culo me ardía, pero ni así paró. Llevábamos días mirándonos de reojo en la casa, rozándonos "sin querer" en el pasillo, hasta que el otro día no aguanté más y me arrodillé para chuparle la verga mientras le susurraba al oído: '¿te gusta cómo me mojo solo de verte?'. Él me agarró del pelo y me empujó contra el sofá, levantándome la falda para hundir los dedos en mi coño chorreando. 'Hoy me vas a romper el culo', le dije mientras me agarraba las tetas y las apretaba contra su cara. En más de 15 minutos de escena, me montó como una perra en cuatro, metiéndome la polla gruesa hasta que los gemidos me salían ahogados. Cuando por fin me corrió en el culo, me dejó temblando y con las piernas flojas. '¿Ves cómo te gusta que te llenen de leche?', me dijo mientras me limpiaba la boca con los dedos. 'Puta, esto no termina aquí'