Christy Ley y su culo en tacones se monta una polla en el taxi
Christy Ley no podía creer lo que estaba haciendo, pero el calor entre sus piernas no le dejaba pensar con claridad. El taxi avanzaba por las calles de la ciudad mientras ella, con sus tacones altos y el culo apretado en un thong de encaje, se montaba sobre Denis Marti, sintiendo cómo su polla gruesa le abría el coño mojado de una estocada. Sabía que esto estaba mal, que alguien podía verlos, pero el morbo de ser descubierta solo la excitaba más. Sus gemidos ahogados se mezclaban con el ruido del motor, y cada vez que se clavaba hasta las pelotas, sus tetas naturales rebotaban sin control. Denis le agarraba el culo con fuerza, marcando sus dedos en su piel mientras ella movía las caderas en círculos, sintiendo cómo su piercing en el clítoris rozaba contra su verga. El vestido corto se le subía hasta la cintura, dejando al descubierto su tatuaje en el muslo y las medias de seda que le daban un toque de puta elegante. Cuando él le dio la vuelta y la empotró contra el asiento, Christy mordió el cuero para no gritar, sintiendo cómo su polla le llegaba hasta el fondo mientras sus tacones resbalaban en el suelo. La idea de que el taxista pudiera mirarlos por el espejo retrovisor la ponía más caliente, y cuando Denis le agarró el pelo corto y la obligó a mirarlo, ella solo pudo gemir: 'Córrete dentro, quiero sentir tu leche caliente'. Y cuando por fin lo hizo, llenándola hasta rebosar, Christy solo pensó en lo sucia que era por disfrutar tanto de algo tan prohibido.