Kaguya te reta a follarla como nadie lo ha hecho
Kaguya te mira con esa sonrisa retadora, sus curvas perfectamente dibujadas desafiando tu resistencia. Sus tetas grandes rebotan mientras se recuesta, el culo redondo invitándote a agarrarlo con fuerza. Te desafía a ver si puedes aguantar su ritmo, moviéndose como una diosa del anime que sabe lo que quiere. Te la chupas con ganas, sintiendo cómo su coño mojado se aprieta contra tu lengua, gemidos de placer escapando de sus labios. La empiezas a follar desde atrás, embistiendo con todo lo que tienes, escuchando cómo su carne golpea contra la tuya. Ella te desafía a correrte antes, pero no lo harás, porque quieres que suplique. La vuelves a poner de espaldas, metiéndosela hasta que sus ojos se cierran de placer, las uñas clavándose en tu espalda. La haces gemir como nunca, sintiendo cómo su coño se contrae alrededor de tu polla, hasta que ya no puede más y explota en un orgasmo que la deja temblando. Pero la próxima vez, Kaguya jurará que no te dejará ganar tan fácil.