Kenzie Reeves folla a su hermanastro en terapia de choque
Te voy a contar cómo me las arreglé para vengarme del cabrón que me dejó plantada: le dije a mi hermanastro Nathan que necesitaba terapia de urgencia, y cuando llegó, le arranqué la ropa antes de que pudiera decir nada. Su polla ya estaba dura antes de que le metiera la mano por debajo del pantalón, y cuando le susurré que quería que me empotrara contra el escritorio, sus ojos se pusieron en blanco. Le chupé la verga como si fuera la última vez que iba a probar un coño, y cuando me di la vuelta para que me penetrara por detrás, le clavé las uñas en la espalda para que supiera que esto no era un juego. Cada embestida me hacía gemir más fuerte, y cuando sentí que su polla me rozaba el cuello del útero, le ordené que me llenara de leche hasta que no pudiera más. No paró hasta que me corrí tres veces, y cuando por fin se derramó dentro de mí, supe que nunca olvidaría esta sesión de terapia.