Kevelin Gomes te deja el culo marcado con su polla gruesa
Te la encuentras en el bar, con ese vestido ajustado que no deja nada a la imaginación, y sabes que es la ex de tu mejor amigo. La miras fijamente mientras se muerde el labio, desafiándote, y en segundos la tienes arrinconada contra la pared, sintiendo cómo su culo perfecto se aprieta contra tu polla dura. Le subes el vestido de una sola vez, arrancándole el tanga con los dientes, y le metes los dedos hasta que grita tu nombre, no el de él. La agarras del pelo y la obligas a arrodillarse, sintiendo cómo su boca caliente te chupa con rabia, como si quisiera borrar cada recuerdo de quien la tocó antes. En más de 25 minutos de escena, te la follas contra todas las superficies del cuarto, escuchando sus gemidos ahogados cada vez que le das una estocada hasta las pelotas, sintiendo cómo su coño mojado se contrae alrededor de tu verga. Cuando por fin te corres, lo haces dentro de su culo, marcándola como tuya, mientras ella se retuerce de placer y dolor. La próxima vez, será en su cama, donde él duerme.