La puta Deborah cabalga a Markus Dupree y termina en su cara
Esa tarde en el dormitorio, con las cortinas apenas cerradas, Deborah sabía que cualquiera podía entrar. El marido estaba en el trabajo, pero los vecinos podían escucharlos. Se mordió el labio mientras Markus Dupree le agarraba las caderas, empujando su polla dura hasta el fondo de su coño mojado. Ella gimió en voz baja, pero los gemidos no pudieron contenerse cuando él la embestía desde abajo, haciendo que sus tetas rebotaran con cada movimiento. La cama crujía, el sonido de la piel golpeando piel era casi demasiado fuerte, y Deborah tuvo que ahogar un grito cuando él la agarró del pelo, forzando su ritmo. Con las piernas temblorosas, ella se corrió, pero Markus no había terminado. La giró de golpe, hundiendo su verga en su culo apretado, gruñendo cuando sus dedos se clavaron en su carne. Ella jadeó, sintiendo cada centímetro de él mientras la follaba con fuerza, sus gemidos amortiguados por la mano que le tapaba la boca. En más de 10 minutos de escena, el peligro de que alguien los descubriera solo la excitaba más. Cuando por fin él se corrió, el semen blanco y espeso le manchó la cara, goteando por su barbilla. Pero no era suficiente. La próxima vez, promete que dejará la puerta sin cerrar.