Masaje profundo y follada con un culo perfecto
Recibiendo un masaje profundo y follada con un culo perfecto, me dejé llevar por las manos expertas de Big Boss mientras yo fingía distracción con el móvil. Sus dedos resbalaban por mi espalda, bajando hasta el culo que tanto le excitaba, apretando y separando mis nalgas para admirar lo que pronto sería suyo. '¿Te gusta que te toquen así, zorra?', me susurró al oído, y solo pude gemir mientras su polla se endurecía contra mi muslo. Me obligó a arrodillarme, con las tetas naturales colgando, y me empotró la verga hasta el fondo de la garganta, ahogándome con cada embestida. 'Chupa bien, puta, o te dejo sin mi leche', gruñó, y yo obedecí, baboseando su tronco con la lengua hasta que se corrió en mi boca. Pero no era suficiente: me volteó, hundiendo los dedos en mi coño mojado antes de clavarme su polla en un solo empujón. '¡Así se folla a una perra como tú!', gritó mientras me azotaba el culo perfecto, sintiendo cómo sus pelotas chocaban contra mi clítoris hinchado. En más de 23 minutos de escena, no paró de usarme, cambiando de mi boca a mi coño y de vuelta al culo, hasta que por fin se corrió dentro de mí, llenándome de su semen caliente. Yo solo podía temblar, con las piernas abiertas y el móvil olvidado en el suelo, mientras él se limpiaba la polla en mis tetas, satisfecho de haberme dejado bien usada.