Poniéndote como una puta con polla gorda empotrándote
Llevabas horas frotándote contra el sofá sin poder aguantar más mientras miraba ese vídeo donde una zorra se dejaba partir el coño por un macho con una verga que parecía un tronco. La polla gruesa y venosa resbalaba entre tus muslos desnudos, untada de lubricante frío que te ponía la piel de gallina al contacto. Sin pensarlo dos veces, te dejaste caer de rodillas frente a ese pedazo de carne palpitante, abriendo bien la boca para tragártela hasta la garganta mientras tus tetas de 34DD rebotaban con cada movimiento. El tipo te agarró del pelo con fuerza y empezó a embestirte sin piedad, metiéndotela tan hondo que casi te ahogabas con la saliva espesa que te llenaba la boca. Sentías el prepucio rozando tu úvula cada vez que sacaba la polla hasta dejarla solo con la cabeza dentro, haciendo que tus gemidos ahogados se mezclaran con los chasquidos húmedos de la carne golpeándose contra tu cara. De pronto, te dio la vuelta boca abajo sin aviso, levantándote el culo en pompa para clavártela por detrás con un sonido de carne mojada que resonó en toda la habitación. Tus caderas se sacudían solas al ritmo de sus embestidas brutales, sintiendo cómo esa verga enorme te estiraba por dentro hasta hacerte gritar con cada penetración profunda. El cabrón no paraba de soltar groserías, llamándote su putita favorita mientras te machacaba el coño con movimientos circulares que te dejaban temblando. Cuando menos lo esperabas, te agarró de la melena y te obligó a chupársela de nuevo, esta vez escupiendo chorros de leche espesa que te resbalaban por la barbilla hasta caer en tus tetas sudorosas. Te corriste con un espasmo que te dejó sin aire, sintiendo cómo tu coño se contraía alrededor de esa polla monstruosa mientras él seguía metiéndotela sin piedad hasta vaciarse del todo dentro de ti. El líquido caliente te quemaba por dentro mientras te dejabas caer contra el suelo, exhausta pero con la sonrisa más puta del mundo, sabiendo que esa noche ibas a soñar con que te empotraba otra vez.