Rosa Vermelha Gp te va a hacer perder la cabeza con un dildo enorme
Esa tarde, entre las sábanas revueltas de su habitación, Rosa Vermelha Gp no aguantó más las provocaciones que había estado lanzando todo el día: fotos de su culo apretado, mensajes insinuantes, rozándose con el tanga mojado contra su ropa. Sabía exactamente cómo enloquecerlo y cuando al fin la tuvo frente a él, desnuda y con el dildo en la mano, ya no hubo vuelta atrás. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo se lo clava hasta las pelotas, gimiendo con cada embestida mientras el jugo le chorreaba por los muslos. Imagínate el sonido de su coño chupando ese juguete, los gemidos ahogados cuando se lo mete hasta hacerle tocar el cuello del útero, el culo rojo de tanto follar. Rosa sabía que lo tenía al borde, pero disfrutaba alargando el placer, moviendo sus caderas con ritmo mientras lo miraba fijamente, desafiándolo a aguantar. Al final, cuando ya no pudo más, le dio la vuelta y se le sentó encima, cabalgándolo hasta que ambos explotaron. Lo último que pensó antes de correrse fue en cómo le encantaba volverlo loco con solo un guiño.