Tony Tigrao le parte el culo a una latina depravada en su canal
Esa tarde en el estudio, la puerta estaba cerrada con llave pero los gemidos de ella se colaban por las rendijas, y yo sabía que si alguien pasaba por el pasillo nos iba a pillar. Le bajé el short de un tirón y su coño ya estaba mojado, brillante, pidiendo que le metiera la polla hasta las pelotas. La puse de rodillas primero, chupando mi verga con esa boca de puta hambrienta, tragando hasta el fondo mientras sus manos me apretaban el culo. Después la tiré en el sofá, abriéndole las piernas de par en par, y le metí los dedos en el culo para prepararla. Ella gritaba pero tenía que callarse, así que le tapé la boca con una mano mientras la empotraba de lado, sintiendo cómo su culo apretado se abría para mi polla gruesa. Cada embestida la hacía gemir más fuerte, y yo le susurraba al oído que si alguien nos escuchaba iba a pasar algo peor. Cuando le corrí en el culo, ella se retorció de placer, pero yo le dije que esto era solo el principio y que la próxima vez no iba a ser tan suave. La próxima vez, le rompía el culo de verdad.