El padrastro celoso le parte el culo al hijastro con su polla gruesa
Te voy a contar cómo el padrastro no aguantó más los celos y terminó empotrando al hijastro contra la pared mientras le metía la polla hasta las pelotas. Todo empezó cuando los vio reírse en la cocina, sus miradas cómplices, el hijastro con esos pantalones ajustados que marcaban cada curva de su culo apretado. El padrastro se acercó sigiloso, sintiendo cómo su polla se endurecía al ver al chico inclinarse para recoger algo del suelo, su culo respingón invitándolo a tomar lo que quería. 'Ven aquí, putito', le susurró al oído, agarrándolo por la cintura y empujándolo contra la mesa. El hijastro gimió cuando sintió los dedos del padrastro abrirle el culo, preparándolo para la embestida. 'Shhh, que nos pueden pillar', le advirtió, pero el padrastro no paró, metiéndole la polla de una estocada mientras el hijastro mordía la almohada para ahogar sus gemidos. Las caderas del padrastro chocaban contra el culo del chico una y otra vez, cada empujón más fuerte que el anterior, hasta que el padrastro se corrió dentro, dejando su leche caliente en lo más profundo. Cuando terminaron, la polla del padrastro aún goteaba, y el culo del hijastro estaba rojo de tanto follarlo. En el suelo, la camiseta del chico quedó tirada, manchada con su propio sudor y el semen del padrastro.