Nadagda se deja empotrar por el culo como una diosa
El sonido de la saliva al chupar la polla de Vladkol resuena en la habitación mientras Nadagda se arrodilla, sus labios carnosos tragando cada centímetro con hambre. Ella no esperaba que su novio tuviera esa verga tan gruesa, pero al sentirla rozar su garganta, gime como una perra en celo. Vladkol la agarra del pelo y la obliga a mirarlo mientras le escupe en la cara, sus ojos brillan con lujuria al ver cómo su puta favorita se moja solo de verlo. De repente, él la gira y le clava los dedos en el culo, separando sus nalgas para hundir su lengua en el agujero virgen. Nadagda grita al sentir la lengua caliente lamiendo su ano, sus muslos tiemblan cuando él le muerde una nalga. Sin avisar, Vladkol se pone de pie y le clava la polla hasta las pelotas en una sola embestida, haciendo que ella arquee la espalda como un gato salvaje. El sonido de la carne chocando llena la habitación mientras él la penetra con fuerza, sus huevos golpean su coño mojado cada vez que se hunde hasta el fondo. Nadagda llora de placer, sus uñas se clavan en las sábanas mientras siente cómo su culo se estira para recibir esa verga monstruosa. Vladkol no para, la agarra de las caderas y la levanta en el aire, empalándola contra la pared mientras ella grita su nombre. Sus gemidos se vuelven más agudos cuando él le da una nalgada que resuena en toda la habitación, su culo enrojecido brilla con sudor. De pronto, Vladkol siente que su polla palpita y se corre dentro de ella, llenándola de leche caliente mientras Nadagda se convulsiona de placer. Ella se derrumba en la cama, su cuerpo temblando, pero sus ojos no dejan de mirar a Vladkol, quien sonríe satisfecho al ver cómo su puta favorita sigue gimiendo, su coño y culo aún contraídos por el orgasmo.