Video verificación caliente con esta puta hambrienta
Mordiendo el labio mientras me desabrocho el sujetador, te voy a contar cómo este tipo se atrevió a decir que podía aguantarme. ¿En serio? Le aposté que no duraría ni cinco minutos con mi boca. Se rió, pero cuando le agarré la polla por encima del pantalón, ya no estaba tan seguro. Le saqué la verga de golpe y se la metí entera en la boca, sintiendo cómo se le ponía dura al instante. '¿Así que crees que puedes conmigo?' le dije, mientras le lamía el glande con la punta de la lengua. Él gemía, pero yo no iba a ceder tan fácil. Le agarré las pelotas con una mano y con la otra le metí dos dedos en el culo, sintiendo cómo se estremecía. '¿Quieres más, cariño?' le susurré, antes de bajarme el tanga y sentarme sobre su cara. Me chupó el coño como si fuera su última comida, mientras yo le masturbaba la polla hasta que no pudo más. Cuando se corrió, le escupí en la cara y me reí. 'La próxima vez piénsalo dos veces antes de retarme'.