Padre e hijastro gay se chupan la polla mientras miran
Empujando la cabeza de su hijastro contra la polla dura, el padrastro no esperaba que el chico se la tragara entera con tanta hambre. Wesley Woods gemía con la verga metida hasta la garganta, los labios bien apretados alrededor del glande, mientras el padrastro le agarraba el pelo con fuerza. Lo que empezó como un juego se convirtió en algo más cuando el hijastro, con los ojos llorosos, le susurró que quería sentir esa polla en su culo. El padrastro no lo dudó: lo volteó de golpe, escupió en su agujero y se la metió de una estocada, haciendo que el chico gritara. Las embestidas eran tan profundas que cada vez que la polla salía, el agujero se quedaba abierto, temblando. El hijastro, que nunca había sentido algo así, se corrió sin que nadie le tocara la verga, manchando el suelo con su leche. Al final, solo quedó el rastro de saliva en la almohada y el olor a sexo en el aire.