Puta morena chupando polla con Bryan Gozzling
"Chúpamela hasta que te ahogues, zorra", le dije mientras le agarré el pelo y le metí la polla hasta la garganta. Natalie Brooks, esa puta morena que tanto se creía, ahora estaba de rodillas, babosa y con los ojos llorosos, chupando mi polla como la perra que es. No era la primera vez que la follaba, pero esta vez era diferente: quería humillarla, hacerla pagar por haberme dejado por otro. Con cada embestida, sus labios se estiraban alrededor de mi verga, y los sonidos de arcadas me ponían más duro. "Así me gusta, puta, ahógate con mi leche", le escupí mientras le azotaba el culo con la otra mano. Pasaron más de diez minutos de escupitajos, cachetadas y gemidos ahogados antes de que decidiera correrme. La agarré de las tetas y le disparé todo el semen en la cara, marcándola como mía. Cuando terminó, solo podía pensar en cómo su ex la vería ahora: cubierta de mi leche, con el maquillaje corrido y el pelo enredado, sabiendo que ya no era la princesa que él creía.